Todo lo que necesitas saber sobre el cambio de moneda para que no te “engañen”

¡Hola de nuevo! Lo prometido es deuda. En esta entrada os voy a explicar las nociones básicas en cuanto al cambio de moneda en España de cara a hacer algún viaje al extranjero. Como ya os adelanté, no es tan fácil como mirar el cambio oficial en Internet y acudir a oficina de cambio con el cálculo hecho de casa. Esto no funciona así. Una cosa es el cambio oficial y otra distinta lo que tú obtienes cuando vas a comprar o a vender cualquier moneda. Por eso he puesto “que no te engañen” entre comillas, puesto que normalmente nadie te engaña: lo que ocurre es que tú no entiendes “ni papa” del asunto y te sientes estafada. He trabajado en el sector durante 9 años, así que sé de lo que hablo, me he encontrado con situaciones de todo tipo y reacciones de clientes de lo más variopintas.

Punto 1. Identificación del cliente

Según la normativa del Banco de España, los establecimientos de compra/venta de moneda extranjera tienen obligación de pedirte el DNI para hacer la transacción, por muy pequeña que sea la cantidad. Solo el DNI les sirve para identificarse a las personas con nacionalidad española residentes en España. Así que si llevas el carnet de conducir y te ponen pegas, que sepas que están cumpliendo con la ley vigente. El pasaporte tampoco sirve. ¿¿Tampoco?? Tampoco. El pasaporte, según la ley actual (la famosa Ley de seguridad ciudadana), sirve para identificarse en el extranjero. Sí, ya sé que hay gente que ha hecho operaciones, transacciones y gestiones de toda índole con cualquier tipo de documento, pero la ley es esa, otra cosa es que haya trabajadores y/o empresas a los que no les importe saltársela: allá ellos. Ya os digo que el Banco de España está al tanto de las operaciones de este tipo de establecimientos. Así que mejor no discutas ni patalees con la persona de ventanilla y ten preparado tu DNI o ve a buscarlo porque te lo tienen que escanear. Eso sí, sin caducar, porque el caducado tampoco te va a servir. En algunas oficinas ya incluso piden la firma del cliente.

Punto 2. Como os decía: una cosa es el cambio oficial del día y otra lo que a vosotras os van a dar en la oficina.

¿Por qué? Pues porque de algo han de vivir estos establecimientos. Siempre tienen un margen de ganancia. ¿Y cuando pone “no comisión”? Pues también tienen ese margen de ganancia ya dentro de los precios que publican en sus pantallas y paneles. Básicamente “no comisión” (o no commission, en inglés) significa que al precio que tienen publicado no le añaden ningún coste más. Muchas oficinas de cambio son no commission; sin embargo, los bancos tienen un precio publicado y aparte te aplican una comisión por la operación, dependiendo de la cantidad.

No obstante, conviene siempre mirar bien las pantallas y paneles donde se publican los precios, porque puede haber letra pequeña que pasáis por alto y luego, cuando os dan el dinero y el tique, os lleváis una sorpresa desagradable (leer el texto inferior de la imagen que pongo como ejemplo). En cualquier caso, ante la disconformidad, siempre podéis pedir que os devuelvan el dinero.

Punto 3. Interpretar un panel de cotizaciones

Normalmente estas pantallas/paneles con las cotizaciones del día expresan el valor de cada moneda extranjera con respecto al euro (ver imagen de arriba), es decir, si pone que el dólar americano vale 1,121 (suelen utilizar 3 decimales, como las gasolineras con los carburantes) quiere decir que cada 1,121 dólares son 1 euro. Si pone que la libra esterlina vale 0,948 quiere decir que 0,815 hacen 1 euro. ¿Cómo saber entonces cuántos euros son 1 dólar o 1 libra? Muy fácil: solo tenéis que dividir 1 entre ese valor que pone en la pantalla. Es decir: 1 entre 1,121 para los dólares (serían 0,892 euros cada dólar) y 1 entre 0,815 (serían 1,226 euros cada libra).  Según esto, ¿cuántos euros nos costarían 200 libras? Pues multiplicamos 200 por 1,226 (serían 245,20 euros).

Se puede preguntar al revés: ¿cuántos dólares obtendríamos por 300 euros? La cuenta sería: 300 entre 0,892 (serían 336 dólares). A esto habría que añadirle, en el caso del ejemplo, las comisiones de las que informan en la parte inferior de la imagen (pinchad en las imágenes para ampliarlas). No sé si me explico bien. Si no, preguntad abajo.

Por otro lado, estas pantallas/paneles con las cotizaciones de cada moneda tienen varias columnas: compra o we buy o buying (el precio al que la oficina compra la moneda extranjera) y venta o we sell o selling (el precio al que ellos venden la moneda extranjera).

A veces, la compra puede subdividirse en columnas, con diferentes precios según la cantidad que cambies. Es decir, hay oficinas donde no os compran al mismo precio 100 dólares que 3000. Normalmente, si cambiáis cantidades más altas podéis beneficiaros de un tipo de cambio más ventajoso para vosotras, pero recordad que nunca será el tipo de cambio oficial porque entonces ellos no ganarían nada.

Y, otra cosa, hay empresas de este tipo que tienen márgenes de ganancia o comisiones muy altos (y es completamente legal, ojo). No os pongáis a discutir con el empleado por este tema. Si no os gusta, os vais a otra oficina que tenga mejores cambios y punto. El trabajador/a no tiene culpa de que el dueño de su empresa quiera sacar una buena tajada con cada cambio. Y, por favor, no volváis con el tique de la empresa de al lado para restregárselo por la cara al pobre o la pobre que esté en la ventanilla, que ni pincha ni corta y además suele estar al tanto de los precios que tiene competencia.

Consejo: normalmente en las oficinas de aeropuertos y estaciones de AVE los tipos de cambio son muy malos, no os las recomiendo. Y si tengo que elegir entre cambiar en bancos u oficinas de cambio, prefiero estas últimas. Pero siempre buscando y comparando precios. Ante la duda, preguntad: “¿Cuántas libras me da por 200 euros? Neto, con comisión y todo”. Y así sabréis exactamente lo que os van a dar y a cobrar.

Punto 4. Disponibilidad de divisas

Dólares americanos y libras inglesas suele haber siempre en las oficinas y en los bancos, pero otras monedas entran menos y no las tienen disponibles en todo momento, por lo que conviene acercarse con tiempo a estos establecimientos (unas dos semanas antes), preguntar y, si es necesario, hacer una reserva. Yo recomiendo viajar con billetes pequeños, porque los grandes no son nada fáciles de cambiar en destino (billetes de dólar de 50 como mucho y de libras de 20 como mucho).

También hay empresas de cambio de divisas que venden on-line, como por ejemplo Maccorp Exact Change. Próximamente publicaré una entrada con la comparativa de las distintas empresas que venden moneda on-line, para que os hagáis una idea de cómo funcionan, diferencia de precios, etc.

Punto 5. Billetes vs. monedas

Las oficinas de cambio de moneda y los bancos solo compran y venden billetes extranjeros, no monedas. Así que si os sobra calderilla de vuestros viajes, ya sabéis que no vais a poder cambiarla a la vuelta, mejor os la gastáis antes de regresar o la guardáis de recuerdo o para futuros viajes.

Bueno, creo que es suficiente información por el momento. Como he dicho, seguiré ampliándola en próximas entradas. Espero que os sirva. Dejad vuestros comentarios.

Deja un comentario